De momento la calma.
El instante del sueño.
Un suave parpadeo
en gasolineras sin surtidores.
Tan callado como la duda.
Chiquillos fantaseando.
Ilusión en el recodo.
Todo aquello que nos falta.
Como hubo un tiempo
de alimentos y de prendas.
Pero sobrevino el futuro.
Siempre llega el futuro.
Texto e Imagen: Adolfo Marchena (De lejos, la derrota)
ayer no me dejaba enviar un comentario, solo decirte querido amigo, que me encuentro en el recuerdo de aquello que huyo de mi vida, mi juventud, mis ilusiones...y te leo, y vuelvo a soñar.
un abrazo querido Okina.