De momento la calma.

El instante del sueño.

Un suave parpadeo

en gasolineras sin surtidores.

Tan callado como la duda.

Chiquillos fantaseando.

Ilusión en el recodo.

Todo aquello que nos falta.

Como hubo un tiempo

de alimentos y de prendas.

Pero sobrevino el futuro.

Siempre llega el futuro.

Texto e Imagen: Adolfo Marchena (De lejos, la derrota)