Hay un alboroto domesticado de motocicletas trenes de mercancías baterías antiaéreas y luego esas gotas como pasitos de bebé y más tarde carreras de perros y baba espesa que empapa el fuego y las chispas. Cierro la ventana y apuro el elixir, me adormezco bajo la lámpara y su crujiente luz azúcar encostrado en el fondo del vaso.
Imagen: Adolfo Marchena Texto: La Tuebis
lindo...