En el sueño

el vehículo se inunda.

El agua transporta

ramas, huesecitos

cordones de zapatos.

Todos arrancados de su contexto

flotan con elegancia,

y mi cabello se eleva

y la ropa interior

se desembaraza de mis miembros.

Estoy muriendo.

Y el espectáculo

resulta bello.

“Ruedas”.

¿Qué has soñado?

(Ruedas,

(y dientes, correas, lubricante...)

“Si lo digo me odiarán”

Las niñas con colmillos

que ahuyentarían gigantes,

salen a pisar estiércol

y mienten a diario

bajo sus afeites rosas.

Texto: Soledad Tuebis

Imagen: Adolfo Marchena