La respuesta es una ganzúa
Nada más que un codo en la escombrera
Los vigías de las tempestades
Las niñas de la retaguardia
Destrozando sus fusiles
Los niños de la retaguardia
Destrozando los cañones.
Nada más que la muesca del olvido.
Paredes de cartón piedra
Sosteniendo las verdades
Es necesario el olvido para rasgar
La locura de una guerra en la que
Se deshacen todas las trincheras
Nada más que una palabra ebria
Sentirse como globo por el aire
O sentarse en alientos de feria.
Texto e Imagen: Adolfo Marchena
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