Por el amor al prójimo,

ni el carcelero se cree

semejantes ortodoxias.

Dime por el amor

del clítoris naciente,

de la baba que tropieza.

Dime por la causa

del ahorcado

y del mendigo.

Si vendrás a decirme

o recibiré una carta

con sellos falsificados.

Maruja Escorzo.

Imagen: Adolfo Marchena