Me declaro indecente, insoportable, inestable, incomunicativo, insobornable, imaginativo, inimaginable e insatisfecho. Insatisfecho por la mano derecha de vuestro dios corrupto y sucio y por la mano izquierda de su mentira y su venganza. Hombres y mujeres antiguos –que no viejos- me han enseñado que la vida contiene términos distintos y diferentes a los no aceptados, a los concebidos. Que llamar sexo al sexo o historia a la historia no es ninguna mala historia. Me declaro inmoral para aquellos que me soportan y que los pseudonacionalismos son cosa de toda tierra y todo engaño. Que la parte proporcional relativa al tanto por ciento de los héroes y las amazonas tiene la misma proporción aquí que allá. Eso es, no hay nada más. Me confieso incontinente, me declaro insumiso, insuficiente, inviable (para quien no lo sepa, bancariamente hablando, es aquel, o aquella que no tiene avales), me declaro insociable, para bien y para mal. Señores, los que tenéis las garras, las pezuñas y las ganas del poder, me declaro vuestro enemigo. Si nada me habéis dado, nada os puedo dar (aunque os haya ofrecido). Pero sabedlo, y por ello me declaro incompetente, que no inapetente, vuestro paro, vuestras ayudas, vuestro genocidio, vuestra desgana, vuestra vulgaridad, vuestras campañas electorales, me las meto por donde, supuestamente, intentáis meter vuestra morralla. Eso es, me declaro insatisfecho.
Yo también lo ceclaro pero a mí me queda algo más claro
parece que no botaste por el ahora nuevo presidente de alli..o realmente no te entiendo...estas muy muy insatisfecho con muchas cosas...leere de nuevo a ver si me situo bien.