Como persiana muda de cortinas
afeitadas por el humo, salir a la intemperie
cualquier domingo donde las misas
son tardías y los adoquines aún bostezan.
Encontrar la ausencia de los tacones que
repicaron en la noche, las suelas de zapatos
atrapados por el vómito reciente de mil
copas de aguardiente, en un chop-chop
bailando con el clac-clac de los tacones.
Un baile pegado, arrimándose los cuerpos
de las costuras. Nadie más que tú en la
avenida, en un hablar con las persianas
metálicas cuando el amanecer está cerrado.
Cerrado como muesca en la culata
de un revolver, regresando de artificios
en un intento de aproximación a la causa
impropia de la bala herida. Dormitan
en camas paralelas bajo el olor a formol
casi cadáveres pensando aún, entre
un pasado y un presente de jeringuillas
y goteros, pensando dónde quedó
la bifurcación aquella mañana en que
no se escuchaba al usurero, donde no
se temía resbalar ante tanto barro tras
una lluvia mezclada con cenizas. En sueños,
sólo en sueños aquel amanecer cerrado,
buscando un camino sin brújulas ni norte.
Texto e imágenes: Adolfo Marchena
Se que me repito, pero me encanta tu mundo y como lo describes.
XXXXXDDDDDDD!!! TIENES UNA MANERA OCURRENTE DE HACER POESIA, ALTO EN CONTENIDO LITERATUREZCO, ME DEJA ANODADA, ME GUSTA ESTE BLOG..
MIL BESITOS
En mi alma también se han "cerrado" muchas esperanzas.....
lucho por "cambiar" esa oscuridad por luz de colores........un sincero abrazo para ti