Hablamos de Manuel, o Manolo. Ayer me encontré con él. Cada vez se va abriendo más, pero hay mucho que no cuenta. A su padre lo mataron de un tiro en la guerra civil. A él lo subieron a un barco junto a muchos otros niños (los llamados niños de la guerra) y partió hacia Rusia, a un orfelinato. No es que pasara hambre aunque había mucha escasez. Estuvo en la cárcel pues según me dijo, en aquel entonces, por nada te caían cinco años. Ahora acude a un centro, donde come, cena y le llevan a casa. Es un personaje taciturno. Seguiremos hablando, pero sé que esconde muchas cosas y tal vez sea mejor así.

Donde el bosque se pierde
donde de humo se te contagian
los ojos de
brasas que un día nos hicieron
soplar con todas nuestras fuerzas.
Texto: Adolfo Marchena


Nota de Perrodelcielo: Por una vez y sin que sirva de precedente, la foto que acompaña el texto, no es obra de Adolfo Marchena. Se trata de un autorretrato de Man Ray (..."despreocupado pero no indiferente"...) que sabemos Adolfo apreciará como humilde regalo de Perrodelcielo en el día de su cumpleaños, y con el que, estamos seguros, se sentirá simpáticamente identificado. Un beso perruno, Adolfo.