
Recuerdas, sonaba serenade for string
orchestra op. 48 y Tchaikovsky parecía
tan cercano, como enterrado en el mismísimo
Croast Rom. Doscientas guitarras españolas
sepultadas con Andrés Blanco, arponeadas
más de cien por los garfios de piratas y corsarios
sedientos todavía, a pesar de la distancia,
de botines de otras guerras, cuando el hombre
la luna hubo hollado, o eso formularon dudosos
ilustrados. Cómo entender aquellos tiempos
sin abordajes. Escaramuzas descuidadas las del
cuerpo a cuerpo, ni siquiera el sexo en celuloide,
ni las vallas con músculos artificiales, ni ese híbrido
que entre las piernas escondía un abrecartas.
Deformadas las causas, piratas y corsarios violaron
el sosiego de Andrés Blanco, gritando en la borrachera
pretextos para aguijonear otra guitarra.
Ya no sólo el trabajo de esta página, que me parece estupenda en cuanto a calidad y diseño. La muestra de un autor que se merece un aplauso, por decirlo, y de quien la quien la dirija. Todo ello unido a que vivimos en una época difusa para el arte. Pero que siga esta página asi como sigo y he comentado a literatura. Ambas merecen la pena. Y quien desdeñe no sabe que la vulgaridad es lo más cómún del ser humano.
Saludos
He comtemplado muchas exposiciones de todo tipo. Pienso que esta persona se merece una exposición por su fotografía. Simplemente. Soy de fuera y también hago foto y sé lo que es. Pero por desgracia, aqui nadie da nada.
abrazos de nancy