SIEMPRE HABRÁ MOTIVOS PARA ROMPER GUITARRAS
4 jul 07
Recuerdas, sonaba serenade for string
orchestra op. 48 y Tchaikovsky parecía
tan cercano, como enterrado en el mismísimo
Croast Rom. Doscientas guitarras españolas
sepultadas con Andrés Blanco, arponeadas
más de cien por los garfios de piratas y corsarios
sedientos todavía, a pesar de la distancia,
de botines de otras guerras, cuando el hombre
la luna hubo hollado, o eso formularon dudosos
ilustrados. Cómo entender aquellos tiempos
sin abordajes. Escaramuzas descuidadas las del
cuerpo a cuerpo, ni siquiera el sexo en celuloide,
ni las vallas con músculos artificiales, ni ese híbrido
que entre las piernas escondía un abrecartas.
Deformadas las causas, piratas y corsarios violaron
el sosiego de Andrés Blanco, gritando en la borrachera
pretextos para aguijonear otra guitarra.