"El ejército me retuvo porque sabía escribir a máquina. Así que me pasaba el día tecleando cosas. Y yo pensaba: "Por favor, he hecho todo lo que se esperaba de mí. ¿Me puedo ir a casa ya?". Así es como me siento ahora. He escrito libros. Un montón. ¿Me puedo ir a casa ya de una vez?"

Kurt Vonnegut, 2006


El escritor estadounidense Kurt Vonnegut, autor, entre otras obras, de “Slaughterhouse-Five” (“Matadero cinco”), “Cat’s craddle” (“Cuna de gato”) o “Breakfast of champions” (“El desayuno de los campeones”), por citar algunas de sus más influyentes novelas, falleció el pasado miércoles en Nueva York a los 84 años. Vonnegut era considerado una figura clave en la literatura estadounidense del siglo XX (ya en los años 70 se hizo célebre en lo que enmarcaron como la “contracultura”, dentro de su crítica social y su humor negro). El autor había sufrido lesiones cerebrales tras una caída reciente en su vivienda, aunque siempre sospechara que la muerte le vendría provocada por su tremenda adicción al tabaco o su depresivo carácter. Vonnegut escribió mas de una decena de libros, cuentos, ensayos y obras teatrales mezclando la amargura con el humor. Tras dos décadas, alcanzó la fama con su novela “pacifista” “Matadero Cinco”, publicada en 1969, de sorprendente estructura, donde entreteje el relato autobiográfico del brutal bombardeo aliado sobre la ciudad alemana de Dresde, con la ciencia ficción y la comedia negra más mordaz. Su obra narrativa presenta personajes recurrentes como Billy Pilgrim, Eliot Rosewater o Kilgore Trout. Partidario de no crear demasiados personajes, confesó: “nunca habría llegado a llamar la atención sobre las cosas que realmente importan”. En otra ocasión afirmaría que su objetivo era “atrapar a la gente antes de que se conviertan en generales, senadores y presidentes y envenenar sus mentes con humanidad, alentarles a construir un mundo mejor”.


Considerado agnóstico y librepensador, Vonnegut aconsejaba en sus numerosas charlas a su audiencia que pensaran por si mismos, sin interferencias, y criticaba mordazmente a las instituciones que deshumanizaban al público. Algunos de sus libros fueron prohibidos y quemados por presunto contenido obsceno. Vonnegut sufrió depresión toda su vida y en 1984 intentó suicidarse. Al final de su vida dejó la literatura pero siguió escribiendo artículos cortos de opinión. Cuando en 2005 su colección de ensayos, “A Man Without a Country” (“Un hombre sin patria”) se convirtió en best-seller, catalogó este éxito como: “una buena copa de champaña al final de mi vida”

Texto: Perrodelcielo

Imagen: Adolfo Marchena sobre Kurt Vonnegut fotografiado por su hija (2006)