Nos dieron toda aquella
materia
de enojos y pensamos
el trigo no florece
por las noches.
En que las cunetas
quedaron de sangre y olvido.
ME DIJISTE
ambas manos,
y pensamos que la poesía
no es más que tu MANO
en la mano del color
que te dice siempre
SIEMPRE
Lo mismo,
dOS más uno.
Y todo de dos cuerdas
tan débiles como un beso,
tan fuerte como labio
que florece el trigo.
adolfo marchena. Okina
Autor: Adolfo Marchena
La Dirección desea transmitir al Sr. Marchena sus más estridentes ladridos de gratitud, satisfacción y éxtasis ante tan hermoso regalo. No nos deje nunca.